Se mete en la ducha pensando en la cita que tendrá lugar en un par de horas, y de pronto, se da cuenta que no hay gel. "Mierda"- dice mientras fijamente mira el bote colocado boca abajo. Busca a su alrededor la pastilla de jabón, esa que siempre se trae de las habitaciones de las pensiones. De pie, desnudo, con el agua rebotando sobre su espalda, su mirada apunta al champú. El HS, de tercer plato, comienza a chorrear sobre la esponja azulita gastada y Daniel piensa que tiene que conseguir rápidamente algún gel de esos a la avena ó al aloevera, que se llevan mucho. El ligue, si la cosa iba bien, lo agradecería, y además lo tendría por un tío sensible que se cuida.
"Um.. no tengo calzoncillos limpios"- mira, y solo ve los gayumbos que lleva puestos toda la semana. "No se va a dar cuenta".
